Daños
el delito de daños consiste en destruir, inutilizar o deteriorar una cosa. Nos encontramos ante un delito que puede incluir acciones muy diversas
el delito de daños consiste en destruir, inutilizar o deteriorar una cosa. Nos encontramos ante un delito que puede incluir acciones muy diversas
El art. 262 del Código Penal castiga determinados comportamientos relacionados con la alteración de concursos y subastas públicas, con el objetivo de proteger la adecuada formación de los precios. Concretamente, sanciona a las personas que realicen alguna de las siguientes conductas:
Article 262 of the Spanish Penal Code punishes certain behaviors related to the manipulation of public tenders and auctions, with the aim of protecting the proper formation of prices. Specifically, it penalizes individuals who engage in any of the following conduct:
Los delitos de frustración de la ejecución e insolvencias punibles se encuentran regulados en los arts. 257 a 261 bis del Código Penal, que sancionan ciertas conductas realizadas por el deudor que resultan perjudiciales para el derecho de crédito de sus acreedores.
Por un lado, el art. 255 del Código Penal sanciona la comisión de una defraudación utilizando energía eléctrica, gas, agua, telecomunicaciones u otro elemento, energía o fluido ajenos, por alguno de los medios siguientes:
Los delitos de administración desleal y apropiación indebida se producen cuando una persona, aprovechando una relación de confianza o la gestión de bienes ajenos.
La conducta delictiva de la modalidad básica consiste en utilizar engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno, actuando con ánimo de lucro.
Los arts. 245 a 247 del Código Penal regulan el delito de usurpación, que castiga conductas que atentan contra el derecho de posesión o cualquier otro derecho real sobre bienes inmuebles. A continuación, veremos las distintas modalidades delictivas de este delito.
El delito de extorsión se castiga a través del art. 243 del Código Penal, cuya conducta típica consiste en obligar a otro, con violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto o negocio jurídico en perjuicio de su patrimonio o del de un tercero, actuando ánimo de lucro.
El delito de robo se caracteriza por apoderarse de bienes ajenos con ánimo de lucro.