Usurpación de identidad
Suplantar la identidad de otra persona para realizar actos en su nombre, contratar servicios o cometer fraudes supone una vulneración directa de sus derechos y puede afectar seriamente a su reputación y seguridad.
Suplantar la identidad de otra persona para realizar actos en su nombre, contratar servicios o cometer fraudes supone una vulneración directa de sus derechos y puede afectar seriamente a su reputación y seguridad.
Los delitos de odio atentan directamente contra la dignidad de las personas y los valores fundamentales de nuestra sociedad. Se producen cuando una persona es atacada, discriminada o violentada por motivos como su origen, ideología, religión, orientación sexual, género u otras circunstancias personales. Este tipo de delitos requieren una respuesta legal firme, especializada y comprometida.
La trata de seres humanos es uno de los delitos más graves y complejos del Derecho Penal, y exige una respuesta jurídica especializada, firme y profundamente comprometida.
El delito de homicidio se encuentra regulado en los artículos 138 del Código Penal y consiste en matar a otro. La pena prevista es de prisión de 10 a 15 años.
Los delitos de acoso comprenden aquellas conductas reiteradas de persecución, hostigamiento o vigilancia que alteran gravemente la vida cotidiana de una persona, generándole una situación de angustia, miedo o inseguridad.
Los delitos contra la integridad moral protegen el derecho de toda persona a no ser sometida a tratos degradantes, humillantes o vejatorios que menoscaben su dignidad.
Los delitos contra el honor protegen la reputación, la dignidad y la consideración social de las personas frente a expresiones o conductas que puedan dañarlas.
El delito de violencia de género comprende cualquier acto de violencia física o psicológica ejercido contra una mujer por quien sea o haya sido su pareja, incluso sin convivencia.
El delito de lesiones, regulado en los artículos 147 a 156 quinquies del Código Penal, sanciona cualquier acción que menoscabe la integridad física o psíquica de una persona.